Un Análisis apriorístico del Origen Condicionado.

Teoría del Todo: Un análisis apriorístico del Origen Condicionado.

El Origen Condicionado es la clave de todo el sistema del Buddha. La Teoría del Todo se adentra a dar una explicación apriorística del Samsara y no solo descriptiva. El Samsara es así, porque no puede ser de otra forma.

DN 15 Mahanidana Sutta – Gran discurso sobre el origen.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir la vejez y la muerte?’, debería respondérsele: ‘El nacimiento es la condición para que surja la vejez y la muerte’.

La condición del nacimiento es condición necesaria para la vejez y la muerte. Es interesante remarcar que no es al revés, que la condicionalidad en el Samsara tiene flecha temporal.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir el nacimiento?’, debería respondérsele: ‘La existencia es la condición para que surja el nacimiento’.

La existencia por sí misma condiciona el nacimiento.

En este punto, de nuevo, veremos la tremenda simplificación de los “individuos” del ecosistema samsárico. En lugar de programar todos y cada uno de las clases de vida, se crea una sola, pero con una multiplicidad de modos. Así, una vez acabada su finalidad en una vida, se recicla en otra forma de vida. No solamente se borran los registros para empezar de nuevo sino que puede cambiar la arquitectura interna para dar paso a diferentes modos de funcionamiento.

Se parece al genoma: tiene programados varios modos, pero solo se activa uno por “vida”.

El simple hecho de estar corriendo, la existencia, condiciona el siguiente nacimiento. Es el reciclaje de los procesos. De esta forma se evita intervenir continuamente en el sistema.

Si no fuera así, si se tuviera que introducir cada vida una vez que esta acaba, la complicación sería insalvable. Además, cambiando los modos, en función al comportamiento registrado, nos permite una forma de “evolución” que actuará en favor de todo el universo desatendida, que es lo importante.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir la existencia?’, debería respondérsele: ‘El apego es la condición para que surja la existencia’.

En el Samsara todo es condicionado. Esto significa que hay condiciones del surgimiento, del mantenimiento y de su cese.

Si un proceso está apegado a ser lo que es, a sus entradas, a sus salidas, a sus conceptos, alienado respecto a la realidad, apegado a “su realidad”, nunca volverá sobre sí mismo y acabará con la existencia como proceso.

Desde un punto de vista “ecológico” una forma de desestabilizar el Samsara es a base de procesos autoconscientes que se nieguen a seguir corriendo para mantenerlo.

Esta forma de autoconsciencia (naturaleza del Buddha) posible en determinados modos (humano o deva), puede permitir excepcionalmente a un programa autoobservarse obviando las entradas lógicas, (samadhi), darse cuenta de la realidad tal cual es (pañña) e interrumpir la ejecución (liberación).

Es un efecto perverso que “afortunadamente” para el Samsara es muy difícil que se dé y además en pocos procesos a la vez. Muchos desestabilizarían el modelo.

Es similar a las revoluciones marxistas del siglo XX, en el que una masa de proletarios toma conciencia de sí y acaban en una revolución.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir el apego?’, debería respondérsele: ‘La avidez es la condición para que surja el apego’.

La avidez es el deseo fuerte e intenso de tener, hacer o conseguir algo. Mientras un programa se mantenga entretenido elaborando conceptos, creyéndose su realidad y, lo más importante, que la desee, de esa forma su alienación se mantendrá.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir la avidez?’, debería respondérsele: ‘La sensación es la condición para que surja la avidez’.

Aquí hay que observar que para que el modelo funciones es necesario programar la sensación. Bien sea agradable o desagradable. Si intentamos mantener un sistema frío de ejecución consciente, sin ayuda de la sensación, a ver cómo evitamos que el programa se harte de procesar entradas absurdas y voltee sobre sí mismo y colapse.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir la sensación?’, debería respondérsele: ‘El contacto es la condición para que surja la sensación’.

La sensación debe implementarse como una función de resultados tabulados dependiente del contacto: debe ser una función continua. No excepcional. Para este fin se la hacer depender del contacto: cada vez que se procesa información proveniente de las entradas lógicas, la sensación se ejecuta.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir el contacto?’, debería respondérsele: ‘El nombre y la forma es la condición para que surja el contacto’.

“Se ha dicho, Ananda: ‘Con el nombre y la forma como condición, he aquí el contacto’, y así es cómo hay que entender esto: si no hubiese nombre —es decir, si no hubiese cualidades mentales, si no hubiese ideas, si no hubiese rasgos mentales, si no hubiese indicaciones mediante estos nombres―, entonces, ¿podría surgir el contacto como designación de las formas?”.

“No, venerable señor”.

“Por otro lado, si no hubiese formas —es decir, si no hubiese permutaciones, si no hubiese signos, si no hubiese cualidades materiales, si no hubiese indicaciones mediante las cuales estos factores materiales se dan a conocer―, entonces, ¿podría surgir el contacto como reacción de las formas?”.

“No, venerable señor”.

“Y si no hubiese nombre ni forma —es decir, si no hubiese permutaciones de ellas, signos, cualidades ni indicaciones mediante las cuales estos factores, tanto materiales como inmateriales, se dan a conocer―, ¿podría surgir el contacto como designación y el contacto como reacción?”.

“No, venerable señor”.

“Por lo tanto, ésta es la causa, la razón, el origen y la condición del contacto: el nombre y la forma.

El contacto es producto de la conceptualización. No vemos “ondas electromagnéticas” ni tocamos “capas de electrones” ni oímos “diferencias de presión del aire”, vemos “cosas”, tocamos “cosas”, oímos “cosas”. Es la forma de interface entre procesos para que tengan sentido dentro del proceso en la conciencia.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir el nombre y la forma?’, debería respondérsele: ‘La conciencia es la condición para que surja el nombre y la forma’.

“Si alguien preguntara, Ananda, ‘¿la conciencia existe debido a alguna condición específica?’, debería respondérsele: ‘Sí, así es’.

“Y si alguien preguntara: ‘¿Cuál es la condición que hace surgir la conciencia?’, debería respondérsele: ‘El nombre y la forma es la condición para que surja la conciencia’.

“Se ha dicho, Ananda: ‘Con la conciencia como condición, he aquí el nombre y la forma’, y así es cómo hay que entender esto: si la conciencia no descendiera al útero materno, ¿podría surgir el nombre y la forma?”.

“No, venerable señor”.

“Por otro lado, si después de haber descendido al útero materno, la conciencia se apartara, ¿podría el nombre y la forma ser producido en este mundo?”.

“No, venerable señor”.

“Y si la conciencia de un muchacho o una muchacha fuera cortada, ¿podría el nombre y la forma llegar a su madurez?”.

“No, venerable señor”.

“Por lo tanto, ésta es la causa, la razón, el origen y la condición del nombre y la forma: la conciencia.

 

La codependencia entre conciencia y nombre y forma se basa en la misma esencia del programa: la conciencia trata sobre nombre y forma, y nombre y forma trata sobre conciencia. Es inseparable, No tienen sentido una sin los otros y viceversa.

“Se ha dicho, Ananda: ‘Con el nombre y la forma como condición, he aquí la conciencia’, y así es cómo hay que entender esto: si la conciencia no encontrara su soporte en el nombre y la forma, ¿podrían surgir y llegar a actuar el nacimiento, la vejez, la muerte y el futuro dolor?”.

“No, venerable señor”.

“Por lo tanto, ésta es la causa, la razón, el origen y la condición de la conciencia: el nombre y la forma.

“Este es el alcance, Ananda, del surgimiento del nacimiento, la vejez, la muerte, la caída dentro de los otros planes y la re-aparición. Este es el alcance de la designación, de los conceptos, de la expresión. Este es el alcance de la esfera del discernimiento, esfera en la cual el ciclo de las innumerables vueltas se hace manifiesto en este mundo, es decir, el nombre y la forma junto con la conciencia.

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Interesante reflexión. Pero, ¿porqué “el nombre y la forma”? ¿No se refiere más bien al “ser”, tal y como lo entiende la filosofía occidental? El nombre es la representación simbólica del ser en la conciencia. La forma, por su parte, no es más que un atributo, a veces inexistente en el ser…y no parece que prime sobre cualquier otro (no existe la forma sin color, p.e., o sin ‘espacio’).

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    1. Uso términos desnochados como “nombre y firma” para que los budistas lo entiendan
      Estoy mucho más cómodo usando términos informáticos, como almacenamiento externo y sistema básico de entrada y salida.

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