La Meditación del Reloj

  • No sé quién me dijo que la meditación consistía en estar sentado con las piernas cruzadas durante una hora.
  • Una hora.
  • Esa cosa llena de minutos que tarda en pasar, y más aún si solo esperas a que pase.

Nos sentamos, cruzamos las piernas en una posición incómoda pero que estéticamente queda perfecta. Erguimos el cuerpo, cerramos los ojos echando una última y fugaz mirada a todos y nos sumergimos en la hora.

  • Una hora. Como siempre. A ver si se pasa rápido. A ver si pasa algo.

Silencio.

Al rato se quiebra con un ruido de fondo, un murmullo, un tic-tac pausado, un rumor de ropajes…

  • ¿Cuánto llevo? ¿cuánto queda?

Te sorprendes cuando has perdido la atención, pero perder la atención ayuda a que el tiempo pase sin pensar.

  • Seguro que ya han pasado diez minutos…

Tic-Tac.

Tic-Tac.

  • ¡Oh!, me despisté. Voy a centrarme, porque ayer me pasó igual.

Te sientes tranquilo. Bueno no, lo del asunto ese que no acaba… No, deja. Centrémonos. Sí. Así. Que bonita figura debo estar haciendo.

Entreabres los ojos y los ves a todos quietos, callados. Nadie te mira.

– Que lástima. Qué bien lo hago. Cada vez me cuesta menos echar una hora de meditación. Quizás cuando sea capaz de aguantar hora y media… Seguro que ahí. O tres horas. Sí, como ese tipo que conozco que hace tres horas. Llegar a eso, y media hora más…

–   ¡Oh! ¡Me despisté de nuevo! Así no me va a servir de nada la meditación…

–   Al menos… ¿qué hora será? Bueno, a centrarse. Respira.

–   No, seguro que llevamos ya media hora por lo menos. Seguro. Sí. ¿Miro el reloj?

–   No, no. Debo mantener la figura, a ver si alguien me está mirando a ver que va a pensar… Pero… Abro los ojos un poco y si nadie mira echo un vistazo rápido… Sí, así lo haré.

 

En un fugaz movimiento abres los ojos, giras silenciosamente la muñeca y miras la hora.

  • ¡Qué bien!, son y cuarto. Ya llevo la mitad del tiempo. Genial…

Sigues meditando. Al rato recuerdas…

  • No, No, Empezamos a menos cinco hoy. Ayer fue cuando era a menos cuarto… entonces… ¿solo 20 minutos? Oh, qué mal…
  • Bueno, ¿hoy que hacemos, ¿qué toca?

Tic-Tac

  • Voy a alejar los pensamientos del tiempo que llevo… Bueno, si se el tiempo que falta no necesitaré saber qué tiempo llevo. Eso de contar medias horas está bien. Empiezo contando treinta minutos hacia adelante y en mitad de la meditación los cuento hacia atrás… Y…
  • Ya me despisté otra vez. Vaya día….

Tic-Tac

(Piiiiii)

  • ¡Qué bien! La media hora. Estupendo. Bueno, ya falta menos. Voy a abrir los ojos… para celebrarlo…
  • Ya está este tío moviéndose. No sabe que hay que estar completamente quieto. Debe ser que tiene sobrepeso, pero es igual, Debería respetar a los que estamos meditando…

 

  • ¡Me despisté!

 

Tic- Tac

  • A ver si en el rato que queda logro dejar la mente en blanco… a ver…
  • ¿Qué suena?
  • Ya, otra vez la compañera. Cuando llevamos mas de media hora solo se mueve.

Tic-Tac

  • ¿Es que no se puede estar quieta? Que falta de respeto. Si no sabe meditar que no venga a desconcentrar a los demás… que falta de seriedad.
  • ¡Y otra vez que se mueve!

 

  • Voy a hacer algo que llevo todo el rato sin hacer nada… Bueno ahora que falta poquito voy a hacer algo.

 

  • La rodilla otra vez. No se como ponerme sin hacer ruido. Mejor me aguanto, así logro más mérito.

 

Tic Tac

  • No, no aguanto más. Si, debo aguantarme, a ver… ¡cuánto me duele! Esta vez debo estar haciéndome daño, esto no es normal… voy a descruzar las piernas… sin hacer ruido… así…

 

¡Chisssss! Resuena en la sala y te deja helado…

 

  • Vaya, ya se está quejando Don Perfecto. Me da igual, voy a hacer todo el ruido junto y que digan lo que quieran

 

¡CHISSSSSSS!

 

  • Bueno, ya está. ¡Uf! Qué alivio. No se como no he podido aguantar con lo buen meditador que soy…

 

Tic-Tac

  • Bueno, ya debe quedar menos… Miro el reloj… si…. Diez minutos… es como contar hasta 600… No es mucho…

 

Tic-Tac

  • Ya seguro que solo faltan 5 minutos… miro el reloj… a ver… ¡8 minutos todavía!

 

Ruido de la sala. Se escucha como alguno se mueve…

  • Ya falta menos. Ya es poco, poco… poco…

 

Tic- Tac

RINNNNNGGGGGG! El despertador te sobresalta y se hace patente ante todo el mundo.

  • ¡Qué vergüenza! Volví a quedarme dormido. No sé como lo hago. Mira que soy un buen meditador… Me están mirando, ese se ríe…

Tic-Tac

  • A ver si se levanta alguno. No quiero ser el primero….

 

Tic-Tac

  • ¡Si ya no estamos meditando! Que se levante alguien ya, no aguanto.

 

Uno de los compañeros se levanta, se estira y abandona la sala.

  • ¡Ya!, por fin… Me levanto rápido. ¡Uf! Que placer…. bueno, otro día más que he meditado una hora entera… si sigo así haré méritos suficientes para que en una o dos vidas pueda iluminarme…

Uno de los compañeros se te acerca y en tono confidencial te dice: ¡Hola! Te volviste a quedar dormido… ¿qué te pasa?

  • No, yo no…

¿Cómo que no? Si cuando acabamos la meditación estabas roncando…

  • ¡Vaya! Lo siento.

A ver si te centras en la meditación porque durmiéndote no vas a iluminarte.

Otro día más, otra meditación más… hoy no ha estado mal… a ver si mañana… es cuestión de insistir y echarle horas… eso me dice todo el mundo…

 

Si te reflejas en esta situación, debo decirte que eso, eso NO es meditar. Es perder el tiempo miserablemente. Y cuanto más tiempo pierdas, menos vida te quedará para hacer lo que tienes que hacer.

Estar horas y horas delante del un microondas esperando ver una película, o una serie o al menos un informativo no sirve para que se convierta en una televisión…

Y menos aún si ni siquiera lo enciendes.

Se medita para un objetivo concreto y cualquier practica que dure más de diez minutos y no obtengas el resultado esperado, no sirve, o no lo estás haciendo bien. Es igual que cuando te sientas a la mesa y no hay comida ¿regresas todos los días, año tras año, haciendo “méritos”, sentándote una hora, a esperar que la comida aparezca?

¿A que no? Pues igual. Y si tu maestro te dice lo contrario, corre a buscar un espejo y mira tu cara… así ves que es lo que ve tu maestro cuando te mira.

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Pedazo de publicación. Identificado.
    He dejado de meditar.

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  2. Busca el curso de jhanas. Emplea no más de 10 minutos por neurotransmisor. Si no sale, algo haces mal.

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  3. Ostras! Me ha encantado! Súper divertido y además totalmente real. Siempre cuando empezamos a meditar nos pasa eso. Hay demasiadas creencias falsas acerca de la meditación! Y lo gratificante que es encontrar tu sitio, tu espacio y tu método sin tener que aguantar horas sentado en esa postura incomoda. Genial post, felicidades .)

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    1. Pues a lo largo de 9 tomos de 60 capitulos tienes información para aburrir. Lo estoy editando como “El Buddha Desnudo”

      Le gusta a 1 persona

  4. Y si quieres aprender a meditar, DE VERDAD, ahí encontrarás El Curso de Jhānas. Y no necesitas once mil horas para lograrlas, al estilo Buddhaghosa. Ni mucho menos.

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