Deconstruyendo el Mahasatipatthana Sutta. Ejercicios contra el despiste.

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Traducciones literales sin entender que se quiere decir, lleva a textos de racionalización imposible, únicamente válidos para ser recitados como oraciones. De esta forma no es posible que nadie atienda a los textos originales para practicar y se sumerja en las cloacas de corrientes, sectas y negocios de la fe buscando herramientas para la práctica, encontrándose con tóxicos para la mente, algunos de ellos muy contagiosos.
Presento la traducción de las secciones sobre las posturas y de la percepción completa de la situación.
Ambas se inscriben en los ejercicios en tiempo real que el Buddha irá dando para practicar en todo momento y que no constituyen meditación alguna, sino ejercicios de reprogramación imprescindibles para modificar la conducta, ya que la volición no existe.
El objetivo de estos dos ejercicios es despejar la ignorancia en forma de despiste.
Andar despistado es una forma terrible de ignorancia porque nos condiciona a decisiones de consecuencias desconocidas. Ya vimos que el objetivo de la ética (el fin del sufrimiento) culmina con la erradicación de la ignorancia. No hacer nada por ignorancia, o sea, si se hace algo que haya sido después de haber provocado en el sistema un descenso de su nivel de entropía a base de recabar información acerca de él suficiente para ser plenamente conscientes de las condiciones que pondrá en marcha.
Estar despistado hace absolutamente imposible la evaluación crítica de los niveles de entropía y menos aún de la recogida de información. Estar despistado es la postura menos ética de todas las posibles. Nos lleva al infierno tan contentos.
Solo recuerda las veces que te has accidentado, o te has podido matar… solo por estar despistado.
Estar despistado amerita la muerte y el infierno.
Asi que, en un ejercicio de reprogramación constante durante todo el día, vamos a ser plenamente conscientes de las cuatro posturas que adoptamos y de la percepción de nuestra situación en el espacio. Siempre estaremos en una postura. Siempre estaremos adoptando una situación. Es por esto que estos ejercicios tienen objeto permanentemente y la práctica siempre es posible.
Al cabo de un tiempo, dejaremos de andar despistados por la vida y podremos empezar a considerar implantar el resto de las condiciones de la ética que culminan con el ejercicio del Noble Óctuple Camino que lleva al fin del sufrimiento en unos tres meses.
Pero este Noble Camino no se puede emprender sin este ejercicio previo. Obviamente.
 
 
DN 22. Mahasatipatthana Sutta
La sección sobre las posturas
 
Por otra parte, monjes, un monje mientras que va reconoce que «yo voy»; O, de pie, reconoce que «estoy de pie»; O, sentado, reconoce «estoy sentado»; O, mientras está acostado, reconoce que «estoy acostado»; o, de cualquier forma que su cuerpo esté colocado, él reconoce que está colocado de esa manera.
Así, él se fija considerando (el carácter del) cuerpo en el cuerpo con respecto a sí mismo, o se fija considerando (el carácter del) cuerpo en el cuerpo con respecto a otros, o se fija considerando (el carácter del) cuerpo en el cuerpo con respecto a sí mismo y con respecto a los demás, o se fija considerando el carácter del origen en el cuerpo, o se fija considerando el carácter de la disolución en el cuerpo, o permanece considerando el carácter del origen y la disolución en el cuerpo, o bien la consciencia de que «hay un cuerpo» está establecida en él tanto como (es necesario) para un conocimiento completo y para una consciencia completa y él se fija autónomamente, y sin estar apegado a nada en el mundo.
De esta manera, monjes, un monje se fija considerando (el carácter de) el cuerpo en el cuerpo.
La sección sobre las posturas está terminada
 
La Sección sobre la Percepción de la Situación.
 
Por otra parte, los monjes, un monje yendo hacia adelante, al volver atrás, es uno que practica percibiendo lo que hace; Mira hacia adelante, o mira alrededor, él es uno que practica percibiendo lo que hace; En la flexión o en el estiramiento, él es uno que practica percibiendo lo que hace; Llevando su doble túnica, cuenco y (otros) vestidos, es uno que practica percibiendo lo que hace; comiendo, bebiendo, masticando, degustando practica siendo consciente de ello; pasando el escabel y orina, es uno que practica percibiendo lo que hace; yendo, estando de pie, sentándose, durmiendo, despertándose, hablando y manteniéndose en silencio, es uno que practica con percibiendo lo que hace.
Así, él se fija (en el carácter del) cuerpo en el cuerpo con respecto a sí mismo, o se fija (en el carácter de) el cuerpo en el cuerpo con respecto a otros, o se fija (en el carácter del) cuerpo en el cuerpo con respecto a sí mismo y con respecto a los demás, o se fija en el carácter del originamiento en el cuerpo, o se fija en el carácter de la disolución en el cuerpo, o permanece considerando el carácter del originamiento y la disolución en el cuerpo, o bien la constancia  de que «hay un cuerpo» está establecida en él hasta donde es necesario, plena de conocimiento y plena de consciencia, y él permanece privado, y sin estar apegado a nada en el mundo.
De esta manera, monjes, un monje se fija considerando (el carácter de) el cuerpo en el cuerpo.
La Sección sobre la Percepción de la Situación está Finalizada

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