Estrés

El estrés (del latín stringere ‘apretar’​ a través de su derivado en inglés stress ‘fatiga de material’) es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

Es la respuesta fisiológica o biológica de un organismo a una condición ambiental o un estímulo. ​

El estrés es el modo de un cuerpo de reaccionar a un desafío. De acuerdo con el evento estresante, la manera del cuerpo a responder al estrés es mediante el sistema nervioso simpático de activación que da lugar a la respuesta de lucha o huida. Debido a que el cuerpo no puede mantener este estado durante largos períodos de tiempo, el sistema parasimpático tiene tendencia a hacer regresar al cuerpo a condiciones fisiológicas más normales (homeostasis). En los humanos, la palabra estrés suele poseer una connotación negativa (lo opuesto quizás sería el Nibbāna o el principio de Nirvana de Sigmund Freud.

El estrés negativo es aquel que en un animal (incluido el ser humano) supera el potencial de homeostasis o equilibrio del organismo causándole fatiga, mayores niveles de ansiedad, de irritabilidad y de ira. El estrés mantenido puede provocar la aparición de consecuencias físicas, debidas al aumento del gasto de energía, una mayor rapidez de actuación, menor descanso del necesario y el consiguiente agotamiento de las fuerzas.

El Principio de nirvana es un concepto que alude en psicoanálisis a los esfuerzos de la psique tendientes a eliminar, suprimir o reducir a un mínimo posible la tensión de la excitación, sea ésta motivada desde estímulos externos o responda a mociones internas. El concepto fue propuesto originalmente por la psicoanalista inglesa Barbara Low y recogido, casi sin modificaciones, por Sigmund Freud en el contexto de las nuevas definiciones de su segunda tópica

El estrés tiene dos factores el estímulo y la reacción a esos estímulos.

Por ejemplo, una persona sometida a una carga ambiental alta, si tiene una reacción media, se saturará y producirá tensión, estrés y sufrimiento.

De igual forma, una persona sin apenas carga ambiental si sus reacciones son exageradas, permanecerá estresada permanentemente.

Al contrario, una persona normal con carga ambiental baja no sufrirá estrés y una persona con carga ambiental muy alta que no desarrolle reacción alguna nunca tendrá estrés.

Son 4 posibilidades.

Ahí reside el problema del sufrimiento.

Nada menos.

Porque el sufrimiento realmente es una reacción de adaptación a un estímulo externo mediatizado por la reacción cuya intensidad dependerá de lo exigente y costosa que sea esa adaptación. Y la adaptación se hace desde el escenario esperado y el actual, o sea, del apego y/o de la aversión.

Por ejemplo, se muere el padre o la madre lo que puede crear estrés a aquellas personas que mantuvieran perspectivas respecto a la continuidad del muerto.  O pierdes toda tu fortuna de la que dependían todos tus planes.

La adaptación consiste en rupturas sinápticas lo que, como ya sabemos, produce dolor físico y es lo que llamamos sufrimiento.

La condición necesaria para que exista sufrimiento es la reacción emocional. No es nuevo, ya lo dijo el Buddha en múltiples ocasiones, vedanā. Una palabra mal traducida como “sensación”, y es reacción emocional: apego, aversión o nada.

Lo mismo que la ameba, si está caliente huye buscando el frio hasta que está a gusto, siente apego y se para. Ahí se queda, reacción neutra o nula, hasta que se enfría, siente aversión y de nuevo se mueve hasta que está a gusto de nuevo. Y asi. Funciona con todo ser vivo. Funciona hasta contigo.

Si la ameba no tiene reacción emocional, se podrá cocer viva que no tendrá estrés alguno.

Por el contrario, si es muy sensible va a estar estresada permanentemente.

La reacción emocional depende de la sabiduría, que es su efecto en el comportamiento.  El entorno depende de la condicionalidad, o sea, del kamma.

Asi que podemos combinar:

El infierno no tiene nada de sabiduría por lo que el ser infernal es extremadamente sensible, además y para ponerlo aún peor, la entropía es altísima, o sea, el cambio, los estímulos externos. Asi que lo tenemos mal por los dos lados y el resultado es un estrés extremo.

Por otro lado, los mundos celestiales, de los devas, tienen una entropía muy baja. Casi nunca sucede nada y además su ignorancia es baja por lo que en este entorno el estrés es mínimo.

Alto bajo… pero no nulo.

El estrés nulo exclusivamente se logra mediante la consecución del arahantado, donde no hay ya ignorancia y de esta forma no se da la reacción emocional. Se reacciona, pero sin emoción alguna.

La emoción, cuyo significado etimológico es emotivo, antes del movimiento, desaparece. No nos movemos por emociones sino por conveniencia. Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo importante. Psicológicamente, las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas guía de respuestas del individuo y activan redes asociativas relevantes en la memoria.

El caso extremo de sufrimiento en el plano humano sería una persona en crisis de ansiedad constante y con ataques de pánico regulares. Está que se muere frente a cualquier nimiedad, incluso un pensamiento fugaz. Es el extremo del sufrimiento: te mueres varias veces al día, pero no acabas de morirte.

El arahant no se inmuta, aunque el entorno se vuelva realmente complicado.

Entre medias podemos tener a los bhikkhus, que se aíslan para que el entorno no les perjudique, aunque si no desarrollan jhānas, tienden a enloquecer por pensamientos obsesivos.

Y entre medias, a los laicos llevando una vida normal.

¿Merece la pena raparse, vestir de amarillo, no orinar de pie ni sobre agua?

Si te iluminas, da lo mismo estar protegido que en medio del follón. Además, en este último caso se puede comprobar los efectos fabulosos de la iluminación.

Si no te iluminas, estés donde estés, llevas encima una cabeza que puede ser peor que un látigo de siete cabezas.

O sea. ¿bhikkhu?

Solo para que alguien te dé de comer.

¿En serio?

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