La Dulce Muerte en el Infierno

La vida es dura. Eso lo saben todos. Pero hay vidas muy duras, horriblemente duras y largas.

La realidad no es democrática y el Samsara es la realidad.

Tu vida depende de tus actos. De hecho, si estás aquí es porque tus pasos te han traído.  Pero los actos que te han afectado no afectan por igual a cualquier otro, y eso es un hecho constatable. En el Samsara el efecto que genera una causa es mayor o menor dependiendo de aquel que le afecte, exactamente como lo vemos en la vida.

Si un pobre vagabundo le roba una cabra a un carnicero, éste le perseguirá y le castigará con fuerza para recuperar su cabra, dará aviso a las autoridades y el vagabundo acabará cargado de cadenas en la cárcel.

Si eso mismo lo hace el Rey, o un Noble, el carnicero no le quedará otra de suplicar por su devolución, incluso se podrá sentir halagado.

La cabra es la misma cabra.

Por eso en el Samsara hablamos de Nobles y de gente corriente. Para la gente corriente, los delitos por leves que parezcan acarrean consecuencias devastadoras. Tanto es así, que insultar o vejar a un Noble se paga con una estancia en el infierno de Paduma., el más horrible y con una duración de la vida allí desmesuradamente larga.

Es verdaderamente peligroso ser un tonto, y no digamos un necio, en el Samsara. Actos que parecen de escasa importancia les abren las puertas del infierno para periodos proporcionalmente larguísimos en función, eso sí, a su nivel de estupidez. Al Samsara le gustara maltratar a sus mejores imbéciles.

 

Y esto es simplemente porque el motor del Samsara reside en el infierno que representa al menos el 99.99% de todo él.

 

Es el gran desconocido, pero su actividad es el núcleo de todo lo condicionado. En el infierno reside la mayor cantidad de ignorancia y ya sabemos que ésta es el verdadero motor del Samsara. Y es obvio que a mayor nivel de ignorancia mayor sufrimiento. Porque a mayor nivel de ignorancia mayor caos, mayor imprevisibilidad, mayor tortura.

Si en el plano humano, deseas cosas posibles, te apegas a ellas y suceden o no, por el nivel de desorden que tiene este plano y eso te causa sufrimiento, imagina un nivel absolutamente imprevisible, con apegos fortísimos y aversiones desproporcionadas.

El infierno.

 

Para cubicar el tamaño del infierno simplemente vamos a ver cuántos humanos entrarían en el infierno, puestos en fila…

 

20 vidas en el infierno de Abbuddha equivale a una sola en el infierno de Nirabbuda.

20 vidas en el infierno de Nirabudda equivale a una sola en el infierno de Ababa.

20 vidas en el infierno en Ababa equivale a una sola en el infierno de Atata

20 vidas en el infierno en Atata equivale a una sola en el infierno de Ahaha

20 vidas en el infierno en Ahaha equivale a una sola en el infierno de Kumuda

20 vidas en el infierno en Kumuda equivale a una sola en el infierno de Sogandhika

20 vidas en el infierno en Sogandhika equivale a una sola en el infierno de Uppālaka

20 vidas en el infierno en Uppālaka equivale a una sola en el infierno de Pundarika

20 vidas en el infierno en Pundarika equivale a una sola en el infierno de Paduma.

 

O sea, una vida en Paduma es tan larga como 512 billones de vidas en Abbuddha.

 

Por otro lado, una vida en el infierno de Paduma dura tantos siglos como semillas de sésamo en un carro. Considerando el tamaño medio de una semilla de sésamo, un carro entero de ellas consumidas una cada cien años, nos daría una duración en tiempo de nada menos que 200 billones de años.

 

De esta forma, la duración de la vida en cada nivel de los infiernos será ésta:

Infierno Paduma:                        200.000.000.000    años

Infierno Pundarika:                        10.000.000.000     años

Infierno Uppālaka:                                500.000.000     años

Infierno Sogandhika:                               25.000.000     años

Infierno Kumuda:                                           1.250.000     años

Infierno Ahaha:                                                       62.500     años

Infierno Atata:                                                               3.125     años

Infierno Ababa:                                                                 156,25 años

Infierno Nirabudda:                                                           7,8 años

Infierno Abbuddha:                                                           4,6 meses

 

Las vidas en el infierno son verdaderamente largas, mucho más que la duración de una vida humana o animal. Un millón de años es el promedio de la duración de la tortura en el infierno.

 

Sabemos que el 95% de los humanos nunca aprendieron a pensar y lo más que llegan a hacer es transmitir memes de otros. Oyen, ven, leen memes y los cambian de sitio. No pueden hacer otra cosa, porque simplemente son incapaces. Ese 95% de la Humanidad está integrada por necios y tontos. Y sabiendo que la vida del necio y del tonto es un campo de minas, en la que hacer una tontería, algo que les es propio, supone una condena infernal, el tamaño del infierno sería 950.000 veces mayor, de media, que el humano.

 

Entonces ¿qué son realmente los necios y los tontos?

Seres infernales, que escaparon del infierno después de su muerte, después de esperar miles, millones, miles de millones, billones de años su muerte, apegados a su muerte, alcanzando la dulzura de la muerte en el infierno y caídos en el plano humano, con una especie de libertad condicional muy estricta, de forma que, a la mínima, de vuelta al infierno.

 

El infierno es como una inmensa caldera de maíz tostándose en la que, de tarde en tarde, salta una palomita de maíz para volver a caer en la caldera y alguna que se escapa para fuera, pero que al poco se la regresa.

 

Gente condenada cuyo destino está marcado por ellos mismos. ¿Qué compasión cabe ahí? En el infierno no cabe compasión alguna y nada de lo que pretendas hacer va a cambiar su naturaleza. Son seres infernales en cuerpos humanos con cabezas vacías.

 

Nada puedes hacer por ellos. No existe un dios o un rey del Samsara al que suplicar por ellos. Son las reglas del caos, del desorden, de la ignorancia, del sufrimiento del que ellos son exponentes en este plano humano.

 

Los Nobles pasan entre ellos tratando de no mezclarse, de no acercarse a esa chusma. Un Noble solo puede encontrar compañía con otros Nobles. No queda otra. Y no puedes hacer Noble a un tonto o a un necio porque su naturaleza es infernal y eso es insuperable.

 

Buscando en el 5% que resta, donde la compasión se traduce en enseñarlos a no sufrir, a ennoblecerlos y olvidándose de la chusma infernal que tenemos por todos lados, y hallando compañía en ellos.

 

Es la condena del sabio, sin duda. Y también su venganza.

 

 

 

 

Aṅguttara Nikāya

El libro de los tres

  1. El cristal de sal

 

“Monjes, para cualquiera que diga: ‘De cualquier forma que una persona haga kamma, así es como se experimenta’, no hay vida de la vida santa, no hay oportunidad para el final correcto del estrés. Pero para cualquiera que dice: ‘Cuando una persona hace que kamma se sienta de tal o cual manera, así es como se experimenta su resultado’, está la vida de la vida santa, existe la oportunidad de terminar bien el estrés.

 

“Existe el caso en que una pequeña acción malvada hecha por un cierto individuo lo lleva al infierno. Existe el caso donde el mismo tipo de acto trivial hecho por otro individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Ahora, ¿una pequeña acción malvada hecha por qué clase de individuo lo lleva al infierno? Existe el caso en que cierto individuo no está desarrollado en [contemplar] el cuerpo, no desarrollado en la virtud, sin desarrollar en la mente, sin desarrollar en el discernimiento: restringido, de corazón pequeño, que mora con el sufrimiento. Una pequeña maldad hecha por este tipo de individuos lo lleva al infierno.

 

“Ahora, ¿un hecho malvado hecho por el tipo de individuo experimentado en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento? Existe el caso donde un individuo determinado se desarrolla en [contemplando] el cuerpo, desarrollado en virtud, desarrollado en la mente, desarrollado en discernimiento: sin restricciones, de gran corazón, viviendo con lo inconmensurable. Una pequeñísima acción malvada hecha por este tipo de individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Supongamos que un hombre pusiera un cristal de sal en una pequeña cantidad de agua en una taza. ¿Qué piensas? ¿El agua de la taza se volvería salada por el cristal de sal y no sería apta para beber?

 

“Si señor. ¿Por qué es eso? Como solo hay una pequeña cantidad de agua en la taza, se volvería salada por el cristal de sal y no sería apta para beber “.

 

“Ahora supongamos que un hombre arrojara un cristal de sal en el río Ganges. ¿Qué piensas? ¿El agua del río Ganges se volvería salada a causa del cristal de sal y no sería apta para beber?

 

“No, señor. ¿Por qué es eso? Como hay una gran masa de agua en el río Ganges, no se volverá salada debido al cristal de sal o no apto para beber “.

 

“De la misma manera, existe el caso en que un acto malo sin importancia hecho por un individuo [el primero] lo lleva al infierno; y existe el caso donde el mismo tipo de acto trivial hecho por el otro individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Ahora, ¿un pequeño acto malvado hecho por qué tipo de individuo lo lleva al infierno? Existe el caso en que cierto individuo no está desarrollado en el cuerpo, no desarrollado en virtud, sin desarrollar en mente [es decir, los sentimientos dolorosos pueden invadir la mente y permanecer allí], sin desarrollar en el discernimiento: restringido, de corazón pequeño, que mora con el sufrimiento. Un pequeño acto malvado hecho por este tipo de individuos lo lleva al infierno.

 

“Ahora, ¿un pequeño acto malvado hecho por qué tipo de individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento? Existe el caso donde un determinado individuo se desarrolla en el cuerpo, desarrollado en virtud, desarrollado en mente [es decir, los sentimientos dolorosos no pueden invadir la mente y permanecer allí], desarrollado en discernimiento: sin restricciones, de gran corazón, morando con lo inconmensurable. Un pequeño acto malvado hecho por este tipo de individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Existe el caso en que una cierta persona es encarcelada por medio dólar (kahāpaṇa), es arrojada a la cárcel por un dólar y es arrojada a la cárcel por cien dólares. Y está el caso donde a otra persona no la metieron en la cárcel por medio dólar, no la metieron en la cárcel por un dólar, no la metieron en la cárcel por cien dólares. Ahora, ¿qué clase de persona es encarcelada por medio dólar … por un dólar … por cien dólares? Existe el caso donde una persona es pobre, de poca riqueza, de pocas posesiones. Este es el tipo de persona que es arrojada a la cárcel por medio dólar … por un dólar … por cien dólares. ¿Y qué tipo de persona no es encarcelada por medio dólar … por un dólar … por cien dólares? Existe el caso donde una persona es rica, con muchas pertenencias, muchas posesiones.

 

“De la misma manera, existe el caso en que una pequeña maldad hecha por un individuo lo lleva al infierno; y existe el caso donde el mismo tipo de acto trivial hecho por el otro individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Ahora, ¿una pequeña acción malvada hecha por qué clase de individuo lo lleva al infierno? Existe el caso en que cierto individuo no está desarrollado en [contemplar] el cuerpo, no desarrollado en la virtud, sin desarrollar en la mente, sin desarrollar en el discernimiento: restringido, de corazón pequeño, que mora con el sufrimiento. Una pequeña maldad hecha por este tipo de individuos lo lleva al infierno.

 

“Ahora, ¿un hecho malvado hecho por el tipo de individuo experimentado en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento? Existe el caso donde un individuo determinado se desarrolla en [contemplando] el cuerpo, desarrollado en virtud, desarrollado en la mente, desarrollado en discernimiento: sin restricciones, de gran corazón, viviendo con lo inconmensurable. Una pequeñísima acción malvada hecha por este tipo de individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Es igual que cuando un carnicero de cabra tiene el poder de golpear o atar o matar o tratar como le gusta a cierta persona que roba una cabra, pero no tiene el poder para golpear, atar o matar o tratar como le gusta a otra persona que roba una cabra. Ahora, ¿qué clase de persona ha robado una cabra si el carnicero de cabra tiene el poder para golpearlo o atarlo o matarlo o tratarlo como quiera? Existe el caso donde una persona es pobre, de poca riqueza, de pocas posesiones. Este es el tipo de persona que, cuando ha robado una cabra, el carnicero de cabra tiene el poder para golpear, atar o matar o tratar como quiera. Y, ¿qué tipo de persona ha robado una cabra es el carnicero de cabra que no tiene el poder para golpearlo o atarlo o matarlo o tratarlo como quiera? Existe el caso donde una persona es rica, con muchas pertenencias, muchas posesiones; un rey o un ministro del rey. Este es el tipo de persona que, cuando ha robado una cabra, el carnicero de cabra no tiene el poder para golpear, atar o matar o tratar como quiera. Todo lo que puede hacer es ir con las manos cruzadas ante su corazón y suplicar: ‘Por favor, querido señor, dame una cabra o el precio de una cabra’.

 

“De la misma manera, existe el caso en que una pequeña maldad hecha por un individuo lo lleva al infierno; y existe el caso donde el mismo tipo de acto trivial hecho por el otro individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Ahora, ¿una pequeña acción malvada hecha por qué clase de individuo lo lleva al infierno? Existe el caso en que cierto individuo no está desarrollado en [contemplar] el cuerpo, no desarrollado en la virtud, sin desarrollar en la mente, sin desarrollar en el discernimiento: restringido, de corazón pequeño, que mora con el sufrimiento. Una pequeña maldad hecha por este tipo de individuos lo lleva al infierno.

 

“Ahora, ¿un hecho malvado hecho por el tipo de individuo experimentado en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento? Existe el caso donde un individuo determinado se desarrolla en [contemplando] el cuerpo, desarrollado en virtud, desarrollado en la mente, desarrollado en discernimiento: sin restricciones, de gran corazón, viviendo con lo inconmensurable. Una pequeñísima acción malvada hecha por este tipo de individuo se experimenta en el aquí y ahora, y en su mayor parte apenas aparece por un momento.

 

“Monjes, para cualquiera que diga: ‘De cualquier forma que una persona haga kamma, así es como se experimenta’, no hay vida de la vida santa, no hay oportunidad para el final correcto del estrés. Pero para cualquiera que dice: ‘Cuando una persona hace que kamma se sienta de tal o cual manera, así es como se experimenta su resultado’, está la vida de la vida santa, existe la oportunidad de terminar bien el estrés ”

 

 

Sutta Nipāta
Kokāliya Sutta
3.10. Para Kokāliya sobre los resultados de la difamación



Así he oído:

Hubo un tiempo en que el Radiante estaba morando en Jeta’s Grove en el parque de Anāthapiṇḍika, cerca de Sāvatthī. Ahora, en ese momento, el bhikkhu Kokāliya se acercó al Radiante, y al hacerlo, lo saludó y se sentó a un lado. Sentados allí, Kokāliya bhikkhu le dijo esto al Radiante: “Señor, Sāriputta y Moggallāna tienen malos deseos, bajo la influencia de los malos deseos”.

 

Cuando esto fue dicho, el Radiante le habló al bhikkhu Kokāliya: “¡No digas esto Kokāliya, no lo digas! Limpia tu mente hacia Sāriputta y Moggallāna porque son muy amigables. “Por segunda vez, Kokāliya repitió su afirmación y el Radiante respondió de la misma manera. Incluso una tercera vez, Kokāliya pronunció su acusación y el Radiante Uno respondió.

Después de esto, el bhikkhu Kokāliya se levantó de su asiento, saludó al Radiante y dando vueltas alrededor de él, manteniéndolo a la derecha, partió. Poco después de que él se fuera, el cuerpo de Kokāliya estalló en forúnculos del tamaño de semillas de mostaza, luego creció al tamaño de un gramo verde, luego a los garbanzos, luego a las semillas de azufaifa, luego a las frutas de azufaifa y luego a las frutas mirobálano. luego a las frutas jóvenes de bael, luego a los frutos de bael maduros, y cuando alcanzaron este tamaño en todo su cuerpo, la sangre y el pus se descargaron y Kokāliya murió. Después de la muerte, apareció en el Infierno de Paduma como resultado de endurecer su corazón contra Sāriputta y Moggallāna.

Luego, al pasar la noche, Brahmā Sahampati, de gran resplandor que iluminaba todo Jetavana, se acercó al Radiante y, tras saludarlo, se apartó y dijo esto: “Venerable, el bhikkhu Kokāliya murió y apareció posteriormente en el infierno de Paduma. como resultado de endurecer su corazón contra Sāriputta y Moggallāna “.

 

Cuando esto fue dicho, un cierto bhikkhu le habló al Radiante de esta manera: “¿Cuánto tiempo, venerable, es la vida en el Infierno Paduma?”
“Bhikkhu, la vida en el infierno Paduma es seguramente larga, no es fácil de calcular en términos de años, de cientos de años, de miles de años, en decenas de cientos de miles de años”.

“¿Pero se puede hacer un símil, señor?”

“Puede, bhikkhu. Supongamos que hay un carro Kosalan de veinte medidas de semillas de sésamo, y que de esto un hombre podría tomar una sola semilla cada siglo. Esa carga de Kosalan de veinte medidas de semillas de sésamo se consumiría más rápidamente de esa forma que una vida en el Infierno de Paduma. Además, bhikkhu, hay veinte vidas en el Infierno de Abbuda para igualar una en el Infierno de Nirabbuda … veinte en Nirabbuda para igualar a un Ababa … veinte en Ababa para igualar un Aṭaṭa … veinte en Aṭaṭa para igualar un Ahaha … veinte en Ahaha igual a un Kumuda … una Sogandhika … una Uppālaka … una Puṇḍarīka … una Paduma. Es en Paduma donde Kokāliya bhikkhu ha surgido para endurecer su corazón contra Sāriputta y Moggallāna.
El Radiante habló así y habiendo dicho esto habló más (estos versículos).

Por cada persona que nace, nace
un hacha en sus bocas,
con la cual estos necios se cortan
cuando pronuncian malas palabras.

Quien alaba a alguien que merece la culpa,
o culpa a aquel que merece alabanza, la
mala suerte se rasga por la boca
y de tal enfermedad no se encuentra la felicidad.

Trifule el lanzamiento desafortunado,
destruyendo la riqueza,
incluso la propia, incluso uno mismo;
comparado con ese mayor “tiro” –
el pensamiento enfermo de Sugatas.

Después de difamar a los Nobles
con la voz y la mente dirigiendo mal,
uno llega al infierno (hecho a sí mismo),
de millones de eones (lento para terminar).

Con una verdad negadora va al infierno
aquel que, habiendo hecho algo, dice “no lo hice”.
Los humanos que han hecho tal base de karmas,
son iguales en el otro mundo.

El que ofende al inofensivo,
que es inocente e irreprensible, ambos,
sobre ese tonto hace caer el mal,
como fino polvo arrojado contra el viento.

Esa persona propensa a la codicia
hablará de los demás en desacato,
uno sin fe y mal educado también,
celoso, calumniado.

Una boca sucia, de habla infundada,
innoble, traidora, malvada, haciendo
maldades, infeliz humana infortunada, engendrada …
¡Habla poco aquí! O bien, ¡habitante del infierno!

Suciedad dispersas para tu propia felicidad
cada vez que insultas a los que son buenos,
atraviesas el mundo muchos males que has hecho,
en la larga noche cayendo por un precipicio.

El karma de nadie es destruido,
verdaderamente como Maestro regresa;
para que la miseria tonta se traiga
en el futuro.

Bañados por barras de hierro,
los bordes de las púas de hierro muerden,
y la comida apropiadamente es
como bolas de hierro al rojo vivo.

Y en voz baja, no hablan altavoces,
se apresuran a no ayudar ni a conducir con seguridad,
entran en fuego en todas las direcciones,
en esteras de brasas que mienten.

Enredados están en redes de fuego,
y golpearon allí con martillos de hierro,
y guiados, sumergidos, a través de la oscuridad ciega,
extendiéndose en todas direcciones.

Y los introducen en calderos de hierro en llamas,
en los que por mucho tiempo están guardados;
levantándose y hundiéndose,
burbujeando en masas de fuego.

Allí los malvados cocinan
en un guiso mezclado de sangre y pus;
en cualquier dirección que giren,
allí crecen al tacto.

Entonces los malvados cocinan
en aguas infestadas de gusanos;
y no puede huir porque hay lados,
vasijas enormes con todas las superficies concavidades.

Allí se cierne el matorral de hojas con bordes afilados;
entran y sus miembros son cortados;
y allí, con los ganchos, les agarran la lengua
, los sacan de un lado a otro, los golpean.

Se acercan al arroyo Vetaraṇī,
muerden y acuchillan, son difíciles de cruzar;
allí cayendo de cabeza en la necia caída,
estos malvados.

Entonces, mientras lloran, los rebaños moteados
de cuervos de ébano los devoran;
chacales, perros, grandes buitres, halcones
y cuervos los desgarran y arrasan allí.

miseria sin paliativos, este modo de vida,
que los malvados pueden ver,
por lo tanto, uno en el resto de la vida
no sea descuidado, uno que haga lo que debe hacerse.

Los que saben cuentan el término
de estos en el Infierno de Paduma en un montón
de sésamo, cinco millones de miles de semillas
y, a continuación, mil doscientos lakhs al lado.

Por lo tanto, aquí se cuentan los males del Infierno
y los términos que se deben gastar allí también;
hacia, por lo tanto, aquellos loables,
amistosos, puramente guardianes palabras y pensamientos.

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Y cuál es la diferencia entre esto y La divina comedia

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    1. Pues… que no hay ninguna Beatriz… Ni Dios… Ni Dante… Lo único a lo que se parece es el nombre del tema. Y que no es muy popular.

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  2. Claro, pero podría decirse que hay una Beatriz, que es el dhamma. Que no hay un dios que castiga y premia pero si acciones que nos llevan a un paraíso (los devas) o a un infierno. Digamos que esta estructura podría tener más lógica, pero los elementos son los comunes a todas las religiones: cielos, infiernos, vehículo de tránsito para el uno o para el otro, de entrada o de salida. También personas que aseguran haber tenido experiencias presenciando o viajando a esos planos, por haber sido elegidos o estar capacitados o cualquier otra razón. No digo que sea comparable la idea de infierno de un testigo de Jehová con la idea de un infierno budista, digamos que no permeado por ritos de monasterio, pero en definitiva ambos siguen siendo memes. Unos mejor estructurados que otros. O sea que antes de experimentar, finalmente no hay nada o todo suena más o menos parecido.

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    1. Verás en la quinta entrada de esta serie que no se parece a nada, solo a la realidad.

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