Tres Reales Verdades

PRIMERA REAL VERDAD

 

La primera nueva verdad es la verdad del sufrimiento. Podríamos haber partido de cualquier otra cosa más interesante, pero esto vamos a dejarlo así, dado. Es decir, el planteamiento va a ser la resolución del sufrimiento.

El sufrimiento es el dolor físico que se produce en el cerebro cuando se tienen que romper sinapsis cerebrales. Esto implica que haya una previa construcción de sinapsis inútiles. Esto implica que el cerebro se ha puesto a resolver y a dar por hechas situaciones que en la realidad no se han dado. Y eso se llama “apego”, en el caso de situaciones a futuro, y “aversión” a situaciones de cambio no deseadas. En otras palabras, el apego construye situaciones de futuro, y la aversión proyecta el presente hacia el futuro.

Si actuamos con ignorancia, del tipo que sea, haremos actuaciones deficientes que condicionarán que nos equivoquemos, y éste error, hará que el cerebro desmonte el andamiaje.

La ética se resume en actuar sin ignorancia, solo haciendo lo adecuado. Y se hace lo adecuado cuando el nivel de entropía del sistema se ha reducido a cero, mediante el uso adecuado de información. Dicho de otra forma, tomar decisiones perfectamente informadas.

Actuar por fe, es un ejemplo palmario de actuación por ignorancia. La fe no es ética. Cerrar los ojos, esto es, negarse a recabar información alguna de sistema es la fórmula del desastre, se asemeja a manejar con una venda en los ojos, negándose a quitársela.

Otra forma de actuación ignorante es actuar embriagado.

Otras formas más habituales de comportamientos ignorantes son el actuar distraído o ensimismado. Por eso, y no por otra razón, la atención es fundamental en la ética.

Una forma más sutil de actuación ignorante es cuando está motivada por el apego o la aversión. Desear una situación no la cambia, eso sería pensamiento mágico. Un ejemplo sería apostar por mi equipo de fútbol sin ver siquiera si juega bien o mal.

Y formas burdas de actuación ignorante son matar, mentir, robar o usar mal el sexo. Todas estas formas implican necesariamente ignorancia, bien sea como tal, o a través de la aversión o el apego, o dos de ellos, o todos juntos.

 

 

SEGUNDA REAL VERDAD

 

Y ¿cuál es el origen, la condición, la causa del apego / aversión? Es la reacción emocional.

Hay estaciones o moradas de la conciencia SIN bases sensoriales y el apego se da en ellas. O sea, sin bases sensoriales no hay contacto, pero sí reacción emocional y la reacción emocional condiciona el apego.

Entonces, ¿cuál es la causa de la reacción emocional?

La felicidad.

Cuando algo nos es agradable lo es porque hace felices. Cuando algo nos es desagradable lo es porque nos hace infelices.

Reaccionamos con envidia porque una situación nos es desagradable y nos hace infelices. Lo hacemos con alegría altruista porque una situación nos es agradable y nos hace felices.

Reaccionamos con odio porque una situación nos es desagradable y nos hace infelices. Lo hacemos con amor incondicional porque una situación nos es agradable y nos hace felices.

Reaccionamos con crueldad porque una situación nos es desagradable y nos hace infelices. Lo hacemos con compasión porque una situación nos hace infelices y queremos obviarla.

Sin embargo, cuando reaccionamos con ecuanimidad no nos mueve felicidad alguna. La ecuanimidad no genera sufrimiento.

Nuestras reacciones emocionales están movidas por la felicidad. Las existencias nos movemos por felicidad, desde el organismo más pequeño al más grande.

Estar confortable, también se entiende como felicidad.

Por ejemplo, una ameba al sol está confortable, hasta que se recalienta. Entonces se mueve (aversión) porque está incómoda hasta que encuentra una sombra. Entonces se queda quieta (apego) porque esta cómoda, hasta que se congela y se vuelve a mover hacia el sol (aversión) porque vuelve a estar incómoda.

Igual sucede con todo. La felicidad es el motor de la Historia.

Nos apegamos a una situación porque el mismo hecho de hacerlo nos genera felicidad, si no ¿por qué razón iríamos a apegarnos?

El apego actúa como la jeringuilla de la felicidad.

Una situación nos crea aversión porque por sí misma nos roba felicidad. Si no ¿por qué razón generaríamos aversión?

No entender la dependencia de la felicidad es ignorancia.

La felicidad es una droga que crea adicción. Cuando la tienes lo pasas bien y quieres más, cuando te falta sufres y la quieres recuperar. La felicidad modula el sufrimiento. Un sufrimiento continuado sin felicidad alguna es lo que se llama depresión y es el síndrome de abstinencia de la felicidad. Este síndrome es la principal causa del acortamiento de la vida en los humanos, llevando al suicidio.

El sufrimiento tiene su raíz y causa última en la felicidad.

Esta es la segunda nueva verdad.

La felicidad daña, la felicidad mata. Daña a quien la padece y a los de su entorno. Es la droga que más mata y más sufrimiento causa.  Y, sin embargo, en lugar de estar prohibida, todo el mundo la alaba… ¿por qué?

Porque todo ese mundo es adicto. Y todo adicto ama su droga.

Todo el mundo ama la felicidad justo porque todo el mundo sufre. Todo el mundo sufre justo porque está enganchado a la felicidad.

El drogadicto busca en su droga estar bien, o sea, su felicidad.

La felicidad, en sobredosis, resulta tóxica.

 

 

TERCERA REAL VERDAD

 

El fin del sufrimiento pasa por la erradicación de la dependencia a la felicidad. ¿Es posible una existencia ajena a la felicidad? ¿Es deseable una existencia ajena a la felicidad? ¿Sin reacción emocional?

Lo es.

Y esta es la Tercera Nueva Verdad.

Igual que para un alcohólico vivir sin alcohol resulta inimaginable, un humano vivir sin felicidad puede resultar inimaginable. Pero no lo es en absoluto, todo lo contrario. Vivir desintoxicado es lo deseable bajo todo punto de vista.

La toma de decisiones solo estará influida por la información disponible, no por intoxicantes, por lo que la eficiencia se optimiza al máximo, y es el arranque del fin de la ignorancia. Considerando que la volición no existe, y sin estar condicionados por embriagantes, la conducta resulta completamente ética. Remarco: la ética es consecuencia, no causa, de la erradicación de la felicidad.

Un ejemplo es el altruismo: mejoras la vida de otra existencia movido por la felicidad que te causa, no movido por remover el sufrimiento del otro, que no es más que su propia ignorancia. Eso tiene consecuencias y algunas veces indeseables.

 

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Mónica dice:

    La metáfora de las amebas se me quedó impresa para toda la semana. Ahora me siento todo el día una ameba reaccionando al sol y a la sombra. Mi pareja es una ameba, mi hija otra ameba, la gente en la calle amebas caminando, conversando, riéndose. 2 chicas subiendo la escaleras son dos amebas adivinando lo que viene ahora en la letra de la canción que suena en un parlante. No sé si pueda preguntarte esto, pero ¿entraste alguna vez en depresión luego de elaborar la metáfora de las amebas y de las consecuencias que van por debajo?

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  2. No, ya no puedo deprimirme. Solo me da por reírme y mucho. Te invito a que veas la entrada de los borrachos.. tuvo mucho éxito.

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