Destinos Infernales

Las reglas del Samsara no las puso el Buddha. Él exclusivamente las describió sin explicar los mecanismos que las rigen. Sin embargo, usando las reglas básicas de la condicionalidad, resulta más que evidente de que para que sean coherentes no pueden ser de otro modo.

 

En ellas vemos que los renacimientos rarísima vez evitan el infierno, o el mundo animal o el de los espíritus hambrientos y que muy pocos humanos vuelven a renacer como humanos y, si lo hacen, lo será en unas circunstancias que los llevarán de nuevo a un destino infeliz, principalmente al infierno.

 

Porque hay muy pocos que han visto al Tathagata, menos aún aquellos que oyeron el Dhamma de su boca, menos aún los que lo retienen, menos aún los que lo examinan, menos aún los que lo entienden, menos aun los que practican de acuerdo al Dhamma, menos aún los que tienen un sentido de urgencia para hacer el esfuerzo, menos aun los que logran la concentración, menos aun los que saborean el sabor de la comprensión del Dhamma.

 

Hay muy pocos que han renacido como humanos, de esos muchos no han nacido en condiciones de tener acceso al Dhamma. De los pocos que sí lo han tenido, la mayoría no tiene la inteligencia suficiente o son tontos sin remedio. De los que siendo inteligentes y teniendo opción a conocer el Dhamma, la mayoría vivirá ajena a la realidad, enajenada en vidas fútiles que le arrastrarán al infierno. Otros, aun ostentando esas condiciones, preferirán discursos bonitos que leyeron una vez y no tomarán en cuenta el Dhamma. Otros, aun teniendo acceso al Dhamma no son capaces de retenerlo. Otros, reteniéndolo y sabiéndolo recitar, no lo entienden. Otros, entendiéndolo no sabrán cómo lograr la práctica de la concentración de acuerdo con el Dhamma. Otros, aun sabiendo practicar no tienen noción de urgencia y no pondrán el esfuerzo necesario. Otros, por último, a pesar de todo, no lograrán llegar a saborear la liberación del Dhamma.

 

¿Y esto, por qué es?

Porque hay pocos seres que renacen como humanos, en un entorno propicio, que son inteligentes, pero que piensan que cualquier cosa es válida si es “su” cosa, que el Samsara es democrático y que las doctrinas son libres y que tienen el derecho inalienable a liberarse hagan lo que hagan, siguiendo a quien sigan y practicando lo que tengan a bien. Porque creen que como nacieron humanos, son humanos, siempre fueron humanos, serán humanos y en esta humanidad parten desde cero, sin ningún kamma que les ate y que todo es de aquí para arriba. Que el infierno si existiera es descartable, y desde su errónea atalaya sostienen que todos los seres se liberarán tarde o temprano porque ellos tienen el increíble poder de liberar a los seres… a todos los seres, en cuanto se lo propongan.

 

Y no se dan cuenta de que esta será su última vida como humanos, que de una forma extraordinaria han llegado hasta aquí. No son conscientes de que para ellos una pequeña falta los llevará de nuevo al infierno, y todos esos méritos contraídos no les servirán de nada en los reinos del terror.

 

Y como no ven ni entienden que el Samsara en su conjunto se precipita al infierno, por mucho que recitan que todo es sufrimiento, y que siempre ahora es mejor que siempre luego para tratar de escapar de él.

 

La infinita compasión del Buddha consiste en el enorme esfuerzo de tratar de rescatar a aquellos que aún pueden salvarse a pesar de estar rodeados de necios que han se han sentenciado a sí mismos cuyo único afán es arrastrar a todo el que puedan apresar en su caída, maestrillos infernales consagrados a la tarea de distraer a la gente para que no se apreste a saltar del Samsara.

 

La necedad no es cuestión de elección. Son seres que saltaron del infierno y siguen anclados a él mediante esa misma necedad que usarán son reparos para agarrar a todo el que puedan mientras que los tontos van cayendo solos.

 

Y esa misma necedad los lleva a hacer temeridades como calumniar a los nobles, con mal de habla y mente. Larguísima condena, inmenso sufrimiento por cien mil treinta y seis nirabbudas, más cinco abbudas en el infierno.

 

El tema es grave y muy urgente. Nunca estuvo peor y seguirá empeorando hasta el final.

 

 

 

Colección de discursos agrupados numéricamente
333–377. Cuarto sub-capítulo

 

“Monjes, al igual que en este Jambudipa son pocos los parques deliciosos, arboledas, paisajes y estanques con lotos, mientras que más numerosas son las colinas y las laderas, ríos difíciles de cruzar, lugares con troncos y espinas, y montañas escabrosas, así también son pocos los seres que han nacido en la tierra seca, mientras que son más numerosos los seres que han nacido en el agua.

…así también son pocos los seres que han renacido entre los seres humanos, mientras que son más numerosos los seres que han renacido en otra parte que entre los seres humanos.

…así también son pocos los seres que han renacido en las provincias del medio, mientras que son más numerosos los seres que han renacido en las provincias periféricas, entre los extranjeros groseros.

…así también son pocos los seres que son sabios, inteligentes, capaces de entender lo que ha sido dicho bien o mal; mientras que son más numerosos aquellos seres que no son sabios, estúpidos, obtusos, incapaces de entender lo que ha sido dicho bien o mal.

…así también son pocos los seres que son equipados del noble ojo de la visión; mientras que son más numerosos aquellos seres que están confusos e inmersos en la ignorancia.

…así también son pocos los seres que llegan a ver al Tathagata; mientras que son más numerosos aquellos seres que no llegan a verlo.

…así también son pocos los seres que llegan a escuchar el Dhamma y disciplina expuesto por el Tathagata; mientras que son más numerosos aquellos seres que no llegan a escucharlo.

…así también son pocos los seres que, habiendo escuchado el Dhamma, lo retienen en su mente; mientras que son más numerosos aquellos seres que, habiendo escuchado el Dhamma, no lo retienen en su mente.

…así también son pocos los seres que, habiendo retenido el Dhamma en su mente, lo examinan; mientras que son más numerosos aquellos seres que, habiendo retenido el Dhamma en su mente, no lo examinan.

…así también son pocos los seres que entienden el significado del Dhamma y luego practican de acuerdo con el Dhamma; mientras que son más numerosos aquellos seres que no entienden el significado del Dhamma ni tampoco practican luego de acuerdo con el Dhamma.

…así también son pocos los seres que adquieren el sentido de urgencia acerca de cosas que inspiran urgencia; mientras que son más numerosos aquellos seres que no adquieren el sentido de urgencia acerca de cosas que inspiran urgencia.

…así también son pocos los seres que adquieren el sentido de urgencia y realizan un cuidadoso esfuerzo; mientras que son más numerosos aquellos seres que no adquieren el sentido de urgencia y no realizan esfuerzo cuidadoso alguno.

…así también son pocos los seres que obtienen la concentración, unificación mental basada en la liberación; mientras que son más numerosos aquellos seres que no obtienen la concentración, unificación mental basada en la liberación.

…así también son pocos los seres que obtienen el exquisito sabor de una comida deliciosa; mientras que son más numerosos aquellos seres que no obtienen semejante comida, sino que subsisten de los restos traídos en el cuenco.

…así también son pocos los seres que obtienen el sabor de la comprensión, el sabor del Dhamma, el sabor de la liberación; mientras que son más numerosos aquellos seres que no obtienen el sabor de la comprensión, el sabor del Dhamma, el sabor de la liberación. Por eso, monjes, debéis entrenaros de esta manera: `Obtendremos el sabor de la comprensión, el sabor del Dhamma, el sabor de la liberación`. De esta manera, monjes, debéis entrenaros.

“Monjes, al igual que en este Jambudipa son pocos los parques deliciosos, arboledas, paisajes y estanques con lotos, mientras que más numerosas son las colinas y las laderas, ríos difíciles de cruzar, lugares con troncos y espinas, y montañas escabrosas, así también son pocos los seres que, cuando mueren como seres humanos, renacen entre los seres humanos. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren entre los seres humanos, renacen en el infierno.  …en el reino animal. …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren como seres humanos, renacen entre los devas. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren entre los seres humanos, renacen en el infierno.  …en el reino animal.  …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren como devas, renacen entre los devas. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren como devas, renacen en el infierno.  …en el reino animal.  …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren como devas, renacen entre los seres humanos. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren como devas, renacen en el infierno.  …en el reino animal.  …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren en el infierno, renacen entre los seres humanos. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren en el infierno, renacen en el infierno.  …en el reino animal. …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren en el infierno, renacen entre los devas. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren en el infierno, renacen en el infierno.  …en el reino animal.  …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren en el reino animal, renacen entre los seres humanos. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren en el reino animal, renacen en el infierno. …en el reino animal.  …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren en el reino animal, renacen entre los devas. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren en el reino animal, renacen en el infierno.  …en el reino animal. …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren en la esfera de los espíritus hambrientos, renacen entre los seres humanos. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren en la esfera de los espíritus hambrientos, renacen en el infierno.  …en el reino animal. …en la esfera de los espíritus hambrientos.

“…así también son pocos los seres que, cuando mueren en la esfera de los espíritus hambrientos, renacen entre los devas. Son más numerosos aquellos seres que, cuando mueren en la esfera de los espíritus hambrientos, renacen en el infierno.  …en el reino animal.  …en la esfera de los espíritus hambrientos”.

 

 

 

Anguttara Nikāya
El libro de los cuatros
3. Manchado

 

“Bhikkhus, que posee cuatro cualidades, la persona tonta, incompetente y mala se mantiene en una condición mutilada y herida; es culpable y está sujeto a reproches por parte de los sabios; y él genera mucho demérito. ¿Qué cuatro?

“Sin investigar ni escudriñar, elogia a alguien que merece desaprobación. (2) Sin investigar ni escudriñar, habla con desdén de alguien que merece elogios. (3) Sin investigar ni escudriñar, cree en un asunto que merece sospecha. (4) Sin investigar ni escudriñar, sospecha de un asunto que merece ser creído. Poseyendo estas cuatro cualidades, la persona tonta, incompetente y mala se mantiene en una condición mutilada y herida; es culpable y está sujeto a reproches por parte de los sabios; y él genera mucho demérito.

“Bhikkhus, poseedora de cuatro cualidades, la persona sabia, competente y buena se conserva sin problemas y sin daños; él es irreprensible e irreprochable por los sabios; y él genera mucho mérito. ¿Qué cuatro?

(1) “Habiendo investigado y examinado, él habla con desdén de alguien que merece desaprobación.

(2) Después de haber investigado y examinado, elogia a alguien que merece ser alabado.

(3) Después de haber investigado y examinado, sospecha sobre un asunto que merece sospecha.

(4) Después de haber investigado y examinado, cree en un asunto que merece ser creído.

Poseyendo estas cuatro cualidades, la persona sabia, competente y buena se preserva sin problemas y sin daños; él es irreprensible e irreprochable por los sabios; y él genera mucho mérito”.

Aquel que alaba a uno que merece la culpa,
o culpa a alguien merecedor de alabanza,

lanza con la boca un lanzamiento desafortunado

por el cual no encuentra felicidad.

 

Leve es el lanzamiento desafortunado en los dados

que resulta en la pérdida de la riqueza de uno,

la pérdida de todo, uno mismo incluido;

mucho peor es este lanzamiento desafortunado

de abrigar odio contra los afortunados.

 

Por cien mil treinta y seis

nirabbudas, más cinco abbudas,

el calumniador de los nobles va al infierno,

habiéndolos difamado con mal habla y mente.

 

 

Colección de discursos agrupados numéricamente
5.236. Primer discurso sobre alguien que merece censura

“Monjes, poseyendo cinco características, el monje residente está depositado en el infierno como si estuviera llevado allí. Y, ¿cuáles son esas cinco? Sin investigar ni escudriñar alaba al que merece ser censurado. Sin investigar ni escudriñar censura al que merece ser alabado. Sin investigar ni escudriñar cree en los asuntos que merecen ser sospechados. Sin investigar ni escudriñar sospecha de los asuntos que merecen ser creídos. Derrocha las dádivas que fueron ofrecidas por la fe. Poseyendo estas cinco características, monjes, el monje residente está depositado en el infierno como si estuviera llevado allí.

“Monjes, poseyendo cinco cualidades, el monje residente está depositado en el cielo como si estuviera llevado allí. Y, ¿cuáles son esas cinco? Habiendo investigado y escudriñado censura al que merece ser censurado. Habiendo investigado y escudriñado alaba al que merece ser alabado. Habiendo investigado y escudriñado sospecha de los asuntos que merecen ser sospechados. Habiendo investigado y escudriñado cree en los asuntos que merecen ser creídos. No derrocha las dádivas que fueron ofrecidas por la fe. Poseyendo estas cinco cualidades, monjes, el monje residente está depositado en el cielo como si estuviera llevado allí”.

 

Colección de discursos agrupados temáticamente
Pathamapajjunnadhitu Sutta
1.39. Primer discurso con la hija de Pajjunna

 

Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, cuando la noche ya era avanzada, Kokanada, la hija de Pajjunna, de una extraordinaria belleza, iluminando todo el Gran Bosque se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Alabo al Buda, el más grande de los seres,

Que mora en el bosque de Vesali.

Soy Kokanada,

“Antes solamente escuché que el Dhamma

Ha sido realizado por Uno que tiene la Visión;

Pero ahora lo sé cómo una testigo,

Mientras el Sabio, el Afortunado enseña.

 

“Aquella gente ignorante que anda por ahí

Criticando el noble Dhamma

Pasa al terrible infierno de Roruva

Y experimenta el sufrimiento por mucho tiempo.

 

“Pero aquellos que tienen la paz y la aquiescencia

Con respecto al noble Dhamma,

Al descartar el cuerpo humano

Van a completar las huestes de los devas”.

 

Colección de discursos agrupados numéricamente
4.212. Punto de vista

“Monjes, poseyendo cuatro características, uno es depositado en el infierno como si se lo llevara allí. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Mala conducta corporal, mala conducta verbal, mala conducta mental y equivocado punto de vista. Poseyendo estas cuatro características, monjes, uno es depositado en el infierno como si se lo llevara allí.

“Monjes, poseyendo cuatro cualidades, uno es depositado en el cielo como si se lo llevara allí. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Buena conducta corporal, buena conducta verbal, buena conducta mental y recto punto de vista. Poseyendo estas cuatro características, monjes, uno es depositado en el cielo como si se lo llevara allí”.

 

 

 

 

 

 

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. El asceta errante dice:

    Imagina a un organismo biológico en permanente estado de metamorfosis que va pasando cíclicamente por seis diferentes aspectos (este número 6 es totalmente arbitrario, los aspectos podrían ser 3, 4, 5 o infinitos) de la siguiente manera:

    pez >> rana >> serpiente >> pollo >> conejo >> mono

    Supongamos que el cambio de un aspecto al siguiente tarda unos 6 segundos aproximadamente, de manera que la transformación es totalmente evidente para un observador.

    Digamos que este organismo está sometido a variación continua o variación infinita ¿Qué significa esto? Que este organismo jamás “permanece sin cambiar” ni siquiera por el más breve instante.

    Supongamos que filmamos a este organismo en constante estado de transformación y registramos a su proceso de cambio en una cinta cinematográfica, supongamos que contamos con la tecnología para lograr una filmación en la que el intervalo de tiempo entre un fotograma y otro sea de la octillonésima parte de un segundo (más o menos el tiempo de Planck)
    supongamos que podemos hacer que el intervalo sea tan corto como queramos, un trillón de veces menor que el tiempo de Planck o menos aún, pues bien no importa cuan infinitamente breve sea el intervalo de tiempo entre fotograma y fotograma, siempre verificaríamos lo siguiente: “jamás un fotograma es igual al anterior ni al siguiente, sino que siempre dos fotogramas contiguos presentan una leve diferencia”, esto es porque ese organismo viviente está sometido a variación infinita.

    Ahora bien, cuando decimos que “el organismo está cambiando” eso es una falacia, una expresión engañosa ¿Porqué? Porque dicho así pareciera que existe “algo” llamado “el organismo” que vendría a ser algo así como “aquello que está cambiando” o “lo que está cambiando”, “eso” a lo que hemos llamado “el organismo” vendría a ser algo así como “el dueño del cambio”, si existiese “algo” que está cambiando ese “algo” sería algo permanente-inmutable que estaría por debajo del cambio aparente, cambio que sólo sería una ilusión, todas estas son puras falacias.
    No hay existe cosa como “el organismo”, lo que existe o “lo que es” es el cambio continuo, sólo hay cambio continuo no “algo que está cambiando”.
    Eso que llamamos “el organismo” sólo es una corriente de cambio, puro flujo y no hay más que eso: puro cambio.

    Ese organismo jamás es “algo”, jamás es un pez, jamás es una rana, jamás es una serpiente, jamás es un pollo, jamás es un conejo, jamás es un mono ¿Porqué? Porque el pez, el pollo o el mono están siempre destruyéndose, convirtiéndose en otra cosa.
    Veamos al proceso de metamorfosis entre los aspectos serpiente y pollo:
    “ese organismo está siempre dejando de ser serpiente o llegando a ser pollo” pero sin lograrlo jamás, ese organismo jamás es “algo”, algo definido, estable, estático, más bien su naturaleza es la de “no-algo”.
    Llamo “no-algo” no a la nada absoluta (nada de nada) ni a la ausencia de algo, sino a aquello que existe “en estado de flujo”, aquello que no posee una naturaleza fija, estática, inmutable (recordemos que sólo hay cambio y que el lenguaje es engañoso, no hay aquello que existe en…sólo hay cambio)

    Y verdaderamente aquí no existe ni el ente pez, ni el ente rana, ni el ente serpiente, ni el ente pollo, ni el ente conejo ni el ente mono, porque todos ellos están siempre destruyéndose (como una ola que se levanta para derrumbarse en la playa) están siempre dejando de ser y llegando a ser pero sin lograrlo jamás. Esta es la razón por la que esos aspectos de pollo o rana no poseen verdadera entidad, el pollo y la rana no son verdaderos entes.
    Para ser verdaderos entes o poseer verdadera entidad el pollo o la rana deberían ser inmutables, no sometidos a cambio, poseer una naturaleza estática, fija, etc.

    Así como ese organismo es constante estado de metamorfosis que jamás es algo sino más bien es “no algo” porque sólo existe en “estado de flujo” siempre dejando de ser y a la vez llegando a ser pero sin lograrlo jamás, así es absolutamente todo en este universo (multiverso, con todos sus planos de existencia, o lo que sea)

    CONCLUSION:
    Para que sea realmente YO MISMO el, lo, o “aquello” que va a ir al infierno en la próxima vida, debería existir un alma inmortal, absolutamente inmutable (no sometida a cambio) que abandona este cuerpo (como una rata que abandona el barco que se hunde) pero resulta que no hay tal alma inmortal, permanente, inmutable.
    ¿Qué es lo que irá al infierno entonces? Obviamente no seré YO MISMO, ya que no poseo verdadera entidad (o yoidad)
    Algo renacerá en el infierno sí, pero no esta persona que escribe aquí, para “mí” todo termina en el cajón, en un agujero en la tierra o en el crematorio.
    Energías totalmente impersonales como la volición mental (cetana) tal vez se manifiesten en un cuerpo infernal pero eso no seré yo, el que escribe aquí.

    Supongamos ahora que mientras mi corazón todavía late y mientras la sangre todavía circula los científicos logran borrar completamente toda mi memoria, instintiva, emocional, sensorial, afectiva, intelectual TODO borrado, bien, eso sería MUERTE, muerte absoluta (¡vayan a encontrarme a “mí” si pueden!)

    Si además crearan un clon mío y le implantasen toda mi memoria (la que le borraron a “este cuerpo”) ese clon sería “absolutamente otro” no sería yo mismo, supongamos que a ese clon lo envían al campo de concentración de Auschwitz, el que iría a allí de ningún modo sería yo, sino “una copia”, “una réplica”.

    Supongamos ahora que un sapo se transforma en ardilla ¿Esa ardilla es el mismo sapo de antes? NOOOOO, ese sapo, en tanto que sapo ha sido definitivamente aniquilado aunque el material que compone a la ardilla sea el mismo material.
    Esto es lo que la gente no entiende, aunque es verdad que nada se pierde sino que todo se transforma, aún así la aniquilación más absoluta es posible.
    La disolución de la memoria es MUERTE aunque la sustancia de al que pudiera estar hecha esa memoria no se pierda.

    No hay castigo para Hitler ni premio para la madre Teresa de calcuta porque nunca hubo hitler ni madre Teresa (no eran verdaderos entes), sólo cambio continuo, puro flujo.

    Lo que te impulsa a buscar el nirvana es el sufrimiento actual no el temor a la próxima vida, ese temor es IGNORANCIA infantil.

    Me gusta

    1. Como se ve que nunca has andado por la cuarta jhana.
      Tú no eres el de hace un milisegundo porque además el tiempo no existe. El yo el cuerpo la memoria todo lo que es irreal e irrelevante es impermanente.
      Lo que no varía jamás son las condiciones y nada en el Samsara es incondicionado. Pensar que has sido creado de la nada y que regresas a la nada sin condiciones eso sí que es infantil.
      Es pensamiento mágico.

      Me gusta

  2. El asceta errante dice:

    Si te digo: “te van a enviar al infierno, pero antes de enviarte a allí van a borrarte la memoria” ¿Te da esto miedo?
    Bien, si ahora te digo: “te van a enviar al infierno, pero no te van a enviar al infierno” ¿Te sigue dando miedo esto?
    ¿No vez lo ridículo e infantil de esta amenaza?

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s