La Hora de Meditación

Resulta hilarante imaginar al Buddha con reloj en mano controlando la meditación de sus arahants, todos ellos apretados en un salón con tufo a incienso, sentados con los ojos entreabiertos, inmersos en ese mixto murmullo de roces de ropajes y eventuales carraspeos, esperando a que pase una hora. Ni cincuenta ni setenta minutos. Una hora….