La Montaña

 

 

El Conocimiento de las cosas se resume en verlas en conjunto, en la complejidad tan simple de la condicionalidad donde hasta el revoloteo de una mariposa provoca tempestades. Y si solo ves la mariposa, no ves la tempestad y si ves la tempestad no imaginas a la mariposa. Tan simple como eso.

Asi sucede con todo.

El ser humano está inmerso en una cultura, en un lenguaje, en una estructura social, en un orden político, en un tiempo y un lugar. Su vida es tan corta como la de la mariposa y las consecuencias de lo que hace le sobreviven. La gente vive en una inmensa llanura y no llegan a ver más allá de donde les alcanza la vista. Unos y otros comentan que ven en su casilla y piensan que las demás son como la suya. Un ajetreo de intercambio de datos que no informan, y que solo sirve para regocijo de tontos y angustia de sabios.

Algunos filósofos se han dado cuenta de que la realidad no es su agujero existencial, ni el sumatorio de millones de agujeros. Se pasaron la vida tratando de estirar el cuello, pero su vista no alcanzó a ver más. Postularon que no es posible conocer la realidad y que la razón no sirve. Pensaron y pensaron y solo hallaron tristeza y angustia y, a lo más, lucharon contra el sufrimiento que los oprime a veces negándolo, a veces, negociando con él.

Algún humano a veces, solo algunas veces, es capaz de trascender a su pequeño cerebro anfibio, dejando por algunos momentos de ser un batracio con pelo saltando desesperado intentando ver otra charca que no sea como la suya y usa el cerebro que le legó su antepasado Neanderthal; esa masa gris de sesos llena de colesterol. Y piensa.

Pensar no es (solo) razonar. Pensar tiene tres patas, y las tres son fundamentales.

La primera para es el razonamiento, la segunda la intuición y la tercera la visión.

Si crees que primero se razona, luego se intuye y por último se ve, crees mal, muy mal. Así no va (ni puede ir de ninguna manera). Es lo que trato siempre de decir: estudiar no es pensar, es lo contrario a pensar, porque solo se accede a datos sin sentido que solo pueden memorizarse y se asimilan por fe y que en sí mismos no significan nada.

Leer es cambiar memes de sitio: de un libro a una cabeza.

Escribir es lo mismo, cambiar memes de una cabeza a un libro.

Discutir y debatir es cambiar memes de una cabeza a otra cabeza.

Mover memes no aumenta el nivel de información, solo lo bloquea, como el banquero que saca todo su dinero y lo esparce por su sucursal bancaria. Por mucho que lo remueva no pare, no sale más. Como mucho, se le puede perder.

Y cuando llegan los “marquistas”, los que presumen de memes de “marca” y ya es el sindiós.

  • “Menganito dijo esto”
  • “Pues Zutanito que es más chingón dijo lo contrario”
  • “Para Fulano, no tenéis ni idea”
  • “Los dos tenéis razón”
  • “Los dos tenéis y no tenéis razón”

El último es un fan de Dogen…

El movimiento de memes solo produce ruido o más ruido; una de dos. Y sucede con el uso del cerebro anfibio, en base a querencias y rechazos dentro de una ignorancia supina.

Para conocer primero tienes que ver. Ver todo el conjunto, ver que representa cada fenómeno en la totalidad, ver cuales son sus relaciones, ver con quien está conectado, ver ese fenómeno como resultado de sus condicionantes y ver lo que él está causando. Y es verlo, además, intemporalmente.

Pero verlo no es suficiente. Ver algo sin entenderlo es lo mismo que si lo ve una rana.

Para entenderlo es necesaria la intuición, con ella colocamos todos los elementos de la visión en su sitio y organizamos espacialmente sus relaciones.

Y, por último, usamos la razón A POSTERIORI, para aplicar la lógica, es decir, la causalidad a cada una de esas relaciones que hemos generado con la intuición.

La metodología del procedimiento es obvia. Lo más difícil es desarrollar la visión, o sea, las abhiññās o conocimiento directo. También hace falta desplegar la intuición y por último el razonamiento lógico.

Ni para ver, ni para intuir ni para razonar hace falta estudiar, leer, debatir, escribir. Es inútil mover memes de sitio. Hay que verlo, no te lo pueden contar. Sube y míralo.

Desde arriba las miserias humanas se ven muy graciosas.

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  1. JuanV dice:

    ¿Cual es el método más eficaz para desarrollar ese conocimiento directo, ese conocimiento silencioso?

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