La Ética del Esclavo

 
Las normas que habitan en la parte Nama del interface son memes que en su inmensa mayoría son transmitidos verticalmente, desde una autoridad hacia en individuo, para conveniencia de quien las inocula. Son, y han sido siempre, las cadenas que el entorno impone a la conciencia para que nunca actúe por sí misma y delegue automáticamente en el marco normativo impuesto.
Cuando, además, la conciencia está mediatizada completamente por el interface nama-rupa y se convierte así nada más que en su esclava es cuando su comportamiento sigue normas meméticas preestablecidas. Incluso piensa que tiene “libre albedrío” mientras solo sigue normas que le obligan a elegir una de las pocas alternativas normativas que se establecen para cada ocasión puntual en el día a día.
De esta forma, con la conciencia apegada a nama-rupa, a sus normas (todas ellas residentes en nama, como vimos) sin capacidad de ver por si misma, sin capacidad de operar independientemente, seguirá ad infinitum en el Samsara.
Las escasísimas ocasiones en las que la conciencia actúa por sí misma suceden cuando entre el caos normativo contradictorio y ante la presión del entorno (rupa) debe diseñar y tomar una solución original en el momento. Pero luego, copiará esa solución y la añadirá a Nama como una norma más, que será trasmitida a otros individuos, y se convertirá en un nuevo meme.
Las personas con alta autorregulación, aquellas que antes de actuar revisan qué deben hacer para no ser objeto de críticas, hacen un uso intensivo de las normas, no solo las propias de la situación sino de todas aquellas que pudieran ser anejas. Esas conciencias están completamente secuestradas, inmersas en un Nama de donde todo lo toman.
Las éticas impuestas, memes verticales, que pasan al marco normativo de Nama, sólo sirven para alimentar el apego al Samsara.
Aquellos que siguen los preceptos porque son normas a seguir lo único que hacen es atar su cuello a la rueda de molino del apego que les mantendrá en Samsara. Al menos, no harán mucho daño en su absoluta inconsciencia e ignorancia.
Aún peor son aquellos cuyo comportamiento lo entregan a Rupa, a las sensaciones, a las reacciones emocionales, o sea, a la pura ignorancia. Estos son los esclavos de Rupa, esclavos también de la ignorancia pero que hacen daño.
La ética como normas, es la ética del esclavo. La conciencia esclava de Nama.
¿Es necesaria una Ética?
Definitivamente, no.
La ética del Noble, del Ariya, no existe. Está liberado de normas, está liberado de sensaciones. Actúa tal como es, sin traza de autorregulación. El comportamiento del Ariya es natural, no guiado, no basado en normas, inmediato, no requiere rebuscar en la memoria, no mira a quien puede o no molestar. No mata, no miente, no roba, se mantiene respetuoso en sus relaciones, no permite que la conciencia sea intoxicada, nada hace por apego, nada por aversión, manteniendo siempre la conciencia en el recto punto de vista, que es un punto de vista sobre la realidad, no sobre un puñado de normas medievales.
El Noble es libre, hasta de la ética.
Sin embargo, si se aceptan personas corrientes en un grupo de Ariyas, se les debe imponer las cadenas de una ética estándar para que su comportamiento sea armónico, aunque esas cadenas les aten aún más la Samsara.
No es un método correcto.
La via adecuada es la práctica, liberar esas conciencias, y una vez liberadas, el comportamiento deviene “ético” de forma absolutamente natural.
Pero, como siempre, como la práctica no se usa, vamos a disfrazar a los hombres corrientes de Ariyas, que se comporten como Ariyas, sin serlo, sin que ellos sepan para qué los preceptos. Les gustan tanto las normas que hasta las multiplican. Su apego hacia ellas los lleva a competir incluso con Rupa, cambiando hábitos alimenticios en pos de ese apego mortal.
Piensan que ese apego les liberará, al igual que el esclavo solo ve libertad en sus cadenas.
 
Pobres…
 
 

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