Qué con el Sexo

el

 

Copyright © 2020 Tomás Morales Duran. Todos los Derechos Reservados

 

La importancia del sexo es indiscutible en todo ser vivo sexuado. Nuestros cuerpos son construidos por los genes para perpetuarse y para ello, el sexo es absolutamente primordial. De hecho, los dos primeros órganos que se desarrollan en el feto humano son el corazón y el órgano sexual.

«Abstenerse de conducta sexual impropia» es una famosa frase puesta en el frontispicio de las cinco reglas budistas que no significa nada, como tantas traducciones con las que han arruinado la palabra del Buddha al ser mal traducida. ¿Qué es «conducta sexual»? ¿Qué es «impropia»? ¿Respecto a qué o a quién? Y lo más importante ¿por qué y para qué? y ¿qué sentido tiene?

Uno escaso.

Se trata de la traducción «creativa» del término pāli: Kāmesumicchācārī, que es una palabra compuesta de los términos kāmesu y micchācārī adjetivo que significa aquel que se comporta mal. Es decir, alguien que se comporta mal respecto a kāmesu.

Por su parte, la raíz de kāmesu es kāmā que representa el placer de los sentidos, el disfrute sensual, así como los objetos de placer, lo que da placer a los sentidos. Kāmesu sería el disfrute de placeres de los sentidos, gratificación de deseos. En definitiva Kāmesumicchācārī se traduce como «aquel que se comporta mal respecto al disfrute de los placeres de los sentidos».

Estos placeres de los sentidos son evanescentes, transitorios y no tienen sabor real y no dan satisfacción permanente. La felicidad que producen es sólo un engaño, o un sueño, del que el soñador despierta con dolor y pesar. Es por lo que el Buddha dice: “Aunque el placer es grande, el arrepentimiento es mayor”.

La miseria de tales placeres está expresada por el Buddha en MN 14, el Discurso Corto sobre la Masa del Sufrimiento. sobre los dolores de los placeres y pasajes paralelos, cómo kāma es la causa del egoísmo, las disputas de avaricia entre reyes, naciones, familias y cómo conduce a la guerra, el asesinato, la lascivia, la tortura y la locura.

Colección de Discursos Medianos
MN 14. Discurso Breve sobre la Masa de Sufrimiento

Los placeres sensuales dan poca gratificación y mucho sufrimiento y angustia, y están aún más llenos de inconvenientes. A pesar de que un discípulo noble ha visto esto claramente con la sabiduría correcta, siempre y cuando no alcance el placer y la felicidad que están aparte de los placeres sensuales y las cualidades torpes, o algo aún más pacífico que eso, es posible que aún regrese a los placeres sensuales. Pero cuando logran ese placer y felicidad, o algo más pacífico que eso, no volverán a los placeres sensuales.

Antes de mi despertar, cuando todavía no estaba despierto pero con la intención de despertar, vi con demasiada claridad y sabiduría que: «Los placeres sensuales dan poca gratificación y mucho sufrimiento y angustia, y están aún más llenos de inconvenientes». Pero mientras no logre el placer y la felicidad que son aparte de los placeres sensuales y las cualidades torpes, o algo aún más pacífico que eso, no anuncié que no volvería a los placeres sensuales. Pero cuando logré ese placer y felicidad, o algo más pacífico que eso, anuncié que no volvería a los placeres sensuales.

—¿Y cuál es la gratificación de los placeres sensuales?

—Existen estos cinco tipos de estimulación sensual.

—¿Qué cinco?

—Vistas conocidas por el ojo que son agradables, deseables, agradables, placenteras, sensuales y excitantes. Sonidos conocidos por el oído… Olores conocidos por la nariz… Gustos conocidos por la lengua… Toques conocidos por el cuerpo que son agradables, deseables, agradables, placenteros, sensuales y excitantes. Estos son los cinco tipos de estimulación sensual. El placer y la felicidad que surgen de estos cinco tipos de estimulación sensual: esta es la gratificación de los placeres sensuales.

 

Esto nos da la perspectiva completa del tercer precepto, la abstención del mal comportamiento respecto al disfrute de los placeres de los sentidos. Es un término más amplio pero con sus matizaciones, por supuesto.

Es más amplio porque no se circunscribe a la esfera sexual, sino a la de los sentidos o sensual. De aquí viene la mala traducción debido a que sensual en inglés se confunde con sexual, posiblemente por razones culturales.

En el sutta se refiere a los cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. Y lo reprobable es la conducta que se produce motivada por o a consecuencia de la búsqueda del placer de los sentidos.

Por ejemplo, comer un postre movido por el gusto del postre es reprobable, mientras que comer ese mismo postre solo porque es comida, es correcto. Este ejemplo es ampliable todas estas conductas con el denominador común de estar motivadas por buscar la gratificación de los sentidos: deleitarse en la belleza de un cuadro, en la sensualidad de un sonido, en la fragancia de un olor, en lo exquisito de un sabor o en lo agradable de un tacto es reprobable. Son la forma en la que el Samsara ata a sus víctimas a través de los órganos de los sentidos, cubriéndolos de la niebla oscura de la ignorancia que considera que no son malos y que hacen atractivo al Samsara. Y ya sabemos que esto induce a una reacción emocional que lleva al ansia, al apego y a la existencia.

Y no, no consiste en abstenerse mientras se sumerge uno en el infierno de las pasiones reprimidas por el deseo y los pensamientos incontrolados. Esta aberración conduce a la «virtud» que es la madre del terror.

La transformación se hace de dentro hacia a fuera, y nunca al revés. Mediante la práctica de las jhānas, el pensamiento queda domado y, aunque se sigue sometido hasta al deseo de los sentidos, se puede tratar de forma ecuánime sin tomar partido por ellos de forma irracional. De hecho, esto consiste es lo que facilita la Conducta Correcta, el carril más relevante del del Noble Óctuple Sendero que conduce, al erradicar el deseo sensorial, al No-Retorno o Anāgāmī o Tercer Nivel de Iluminación.

Otra razón más para practicar jhānas.

Y a lo de «Qué con el sexo», mientras no se causen problemas debido a las costumbres sociales que conduzcan al sufrimiento, no hay nada reprobable. En tiempos del Buddha se tasaron en estas conductas:

 

Colección de Discursos Numerados
AN 10.176. Cunda Sutta

«Sexo con una mujer que está protegida por su madre, protegida por su padre, protegida por ambos padres, protegida por su hermano, protegida por su hermana, protegida por sus parientes, protegida por su clan, protegida por el Dhamma, uno que tiene un marido, que está sujeto a castigo, o incluso uno sobre quien se han extendido coronas de flores, es decir, una que está comprometida con un hombre».

 

En resumen, de lo que habla el precepto no es de «sexo problemático» según las costumbres sociales, sino de algo más profundo y que lleva a la extinción de la existencia.

Como no podía ser de otra forma.

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Fernando dice:

    Buenas tardes Tomás.
    Que estas líneas te encuentren
    Quiero compartir esta experiencia:

    Hace unas semanas me se senté a practicar concentración en la respiración.
    La sensación resultante fue la de una calma a nivel mental que se extendió durante aproximadamente de 10 a 14 días.
    Ahora bien, durante ese lapso de tiempo sucedieron 3 cosas:
    – La primera sucedió la noche misma luego de realizado el ejercicio, a saber: no descansé en toda la noche y si bien no estuve despierto tampoco estuve dormido. Como que me encontraba en un estado intermedio en el cual sucedía lo siguiente: al mismo tiempo que sentía presión en toda mi cabeza –como si dos manos la sujetaran con mucha fuerza- una cantidad inmensa de círculos negros con algo parecido a fórmulas matemáticas o planos de construcción (dibujados en blanco) penetraban mi entrecejo a velocidad creciente y vertiginosa. No fue grato.
    – La segunda cosa, se produjo casi al mismo tiempo que el cese de la sensación residual de paz mental que resultó del ejercicio, a saber: estando en la cocina de mi casa, hacia el atardecer, comencé a sentirme extraño, muy inquieto. La sensación se acrecentaba al no poder registrar una causa evidente para ese malestar, para esa sensación de que algo estaba por suceder digamos. Me concentré para intentar calmarme y sentí lo siguiente: abstinencia. Que por algún motivo algo biológico, sistémico, me estaba pidiendo en ese preciso momento del día, a esa hora, un alimento –una idea, un pensamiento, una preocupación, una obsesión, algún algo con lo cual alimentar a ese algo en abstinencia- para comenzar a rumiar; pero realmente no tenía nada para alimentar a ese pedido y bien, no le alimenté y la inquietud desapareció. Luego, la cabeza se reasentó en7 su “nada que pensar”.
    – La tercera cosa viene a ser el marco general resultante del ejercicio dentro del cual se dieron las dos anteriores, a saber: una bella sensación de reducción del vértigo mental, casi nada a mano para rumiar ( sean pensamientos o imágenes) excepto lo convocado por mí voluntariamente para la resolución lo cotidiano, una linda sensación novel de no tener nada para pensar, gran tranquilidad, excelente ánimo y cosas por el estilo.
    – Finalmente, luego de la noche de los dibujos no volví a la práctica. Y aún no he retomado.

    ¿Hay algo que me puedas comentar al respecto?, ¿errores, precauciones?
    Gracias por tu tiempo.
    Saludos
    Fernando

    1. admin dice:

      ¿Que ejercicio hiciste exactamente?

  2. Fernando dice:

    Concentración en el modelado de la respiración fijando la intención sólo en localizar y mantener el punto para equilibrar la temperatura del flujo; con ciclos cortos y largos de inhalación/exhalación pero siempre suaves.

    1. admin dice:

      Sin hacer formas?

  3. Fernando dice:

    Sin hacer formas.

    1. admin dice:

      Sin hacer formas acabas alucinando por exceso de Dimetiltriptamina. Deja de hacer eso.

Deja una respuesta