El Infierno Final

 

En el conjunto de la condicionalidad se dan casos en los que las condiciones actúan entre sí de tres formas.

  1. Homeostáticamente, es decir, resistiendo al cambio. Cuando aparece estamos ante el orden. Se mantiene absorbiendo información.
  2. Inestablemente, en este caso, una causa provoca la liberación de la información acumulado en un sistema ordenado.
  3. No interactúan entre sí, y cada causa conlleva una consecuencia.

 

El primero equivale a lo que se denomina equilibrio estable, el segundo, inestable y el tercero, indiferente.

Aunque parezca que un sistema resiste al cambio, debemos entender que lo hace gracias a absorber energía (información) externa, o sea, estamos ante un sistema sintrópico. Esto implica que esa energía se va acumulando cuando se va agrandando el orden, y se libera cuando el orden disminuye. Nada es inmune a las condiciones. En algún momento una condición será suficiente para romper el equilibrio homeostático provocando el desorden del sistema liberando su energía (información) al exterior.

Esto es lo que explica el “efecto mariposa”.

Es importante entender que la última causa no es la que hace caer el sistema, sino que es la última causa en aparecer.

 

La entropía en sistemas cerrados, como el Samsara, siempre aumenta. El Sumatorio de los equilibrios siempre disminuirá respecto del no equilibrio.

El final de Samsara se define cuando las condiciones no pueden ya interactuar entre sí. Si definimos infierno a aquel sistema en el que el cambio es muy acelerado, nada hay mas acelerado que el desorden total, donde ninguna causa se opone a otra, ninguna se apoya en otra, no se puede organizar orden alguno, no se puede rebotar, no se puede salir.

El infierno final.

Hacia ahí van todos. Hacia ahí vas tú.

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